Viaje a Marruecos - la ruta del viaje | apashoyoga

MARRUECOS (fin de año)

LA RUTA DEL VIAJE: ¿DÓNDE VAMOS?

27 dic – 5 enero | 10 días

Mágico Marrakech

Medina de Marrakech - Marruecos | viajar haciendo yoga - Apasho

Dicen que quien no ha visitado Marrakech desconoce una de las ciudades más fascinantes del mundo, así que… ¿qué mejor lugar para empezar nuestra aventura que hacerlo desde la vibrante y bulliciosa capital de los bereberes? Pasearemos y nos perderemos por sus laberínticas callejuelas donde encontraremos todo tipo de artesanías, especias o artículos de cuero viviendo el ritual del regateo.

Seremos testigos de cómo es la vida en el interior de la Medina amurallada, y cuando caiga el sol ya solo iluminando las más altas cumbres nevadas del Atlas, contemplaremos las rojizas murallas de esta milenaria ciudad, un espectáculo que te quedará en la retina para siempre,

Una vez caída la noche, comenzaremos a degustar la deliciosa gastronomía de Marruecos entre los sonidos de las flautas, el redoble de los tambores, los encantadores de serpientes, los charlatanes y curanderos y los cientos de puestos de comida de uno de los mayores espectáculos del mundo: la plaza de Djemaa el Fna, una camaleónica plaza que va cambiando de aspecto mientras se acerca la noche.

La ruta de las mil Kasbahs y el Atlas

El atlas: Aït Benhaddou - Marruecos | viajar haciendo yoga - Apasho
Dejaremos atrás Marrakech y emprenderemos un viaje serpenteando los espectaculares y abruptos puertos de montaña del Atlas. Viajaremos sin prisas, disfrutando de sus imponentes y áridos paisajes o parando a degustar los deliciosos “tajine” en uno de los innumerables locales de la carretera. El palmeral y el verde irán dando paso a un escenario de arena y rocas en un espectacular recorrido con el paso de Tizi N’Tickka a 2.250 metros como punto más alto de la ruta, un lugar de parada obligada para disfrutar de las vistas panorámicas que nos rodean en este escenario desolado y inerte.

Llegaremos hasta nuestra primera parada: Ouarzazate, conocida por ser el centro cinematográfico del país. Visitaremos su bellísima Kasbah y nos adentraremos en otro mundo, la puerta de acceso a las antiguas rutas de caravanas que unían el Mediterráneo con el África Subsahariana a través de las interminables arenas del Sáhara.

Continuaremos adentrándonos hacia el sur en búsqueda de las primeras arenas del Sáhara. Atravesaremos un corredor natural creado por el río Draa para llegar hasta la asombrosa Agdz, la puerta de entrada a un valle que es conocido como ‘el camino más bello de Marruecos’. Después de un tramo de carretera marcado por la aridez, la primera visión del Draa es el impresionante palmeral de Agdz, un impresionante vergel en el que los bosques de palmeras se alternan con cuidadas parcelas cultivadas o los “apelotonados” pueblos de casas de adobe y los restos de antiguas kahsbhas, como los barrios antiguos de la propia Agdz o las de Tamnougalt, pueblo conocido en la comarca como ‘la madre de todos los castillos’ y donde se rodó la película “El paciente inglés”.

Las arenas eternas: rumbo al desierto

grandes dunas de Erg Chegaga - Marruecos | viajar haciendo yoga - Apasho

Nuestra aventura en el valle del río Draa continúa rumbo a las puertas del desierto para llegar hasta Rissani nuestra última parada antes de adentrarnos en las arenas calientes del Sahara. Visitaremos su mercado local y sin apenas turismo de la que fue capital comercial del país durante el siglo XIV cargadas de caravanas de oro, especias y esclavos. Llegaremos hasta Merzouga en las interminables dunas saharianas para admirar un paisaje prodigioso en las “grandes dunas” de Erg Chebbi, un mar de arena y una oportunidad única para contemplar el bello espectáculo del desierto y sus dunas cercanas a la vecina Argelia. En un 4×4 o en un dromedario llegaremos hasta el campamento en el desierto donde disfrutaremos de la última puesta de sol del 2022 con los colores más bellos que la arena es capaz de mostrar. Y desde el mismo desierto daremos la bienvenida al nuevo año acompañados con la música bereber y bajo un infinito manto de estrellas. Dormiremos en una jaima nómada tradicional envueltos por el silencio más absoluto.

Nos despediremos del desierto sin prisas y al ritmo que marque el grupo y emprenderemos el viaje de vuelta visitando las última kashbahs del viaje y las Gargantas del Todra. De camino atravesaremos el impresionante valle del Ounila, otro tesoro oculto de Marruecos entre acantilados de gran belleza y una pequeña carretera paralela al río atravesando aldeas construidas con tierra y paja.

En Marrakech aprovecharemos el último día para hacer las últimas compras en los zocos, visitar el barrio judío o algunos lugares como la impresionante escuela musulmana más grande de Marruecos, Medersa Ben Youssef o las fascinantes Tumbas Saadíes. Aunque quizás prefieras despedir el viaje relajándote en los bonitos jardines Majorelle o en la terraza de un riad tomando un té de menta después de darte un masaje tradicional en un Hamman auténtico antes de coger el vuelo de vuelta a casa tras vivir una aventura inolvidable.

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